Josefina es tan charlatana que en cuanto consigue que alguien la escuche... bla-bla-bla-bla-bla... se puede pasar el día hablando. De ella y sólo de ella.
El problema es que todos ya están hartos de escucharla. Y de a poco la van dejando sola.
Y no hay nada peor para Josefina que quedarse sola.
Entonces... bla-bla-terobla-bichobla-mubla... es capaz de hablar en cualquier idioma con tal de que alguien la escuche.
¿Será esa la solución para no sentirse tan sóla?