Paso del pretérito imperfecto, el que era —¿pero hasta cuándo?—, al presente —¿pero desde cuándo?— por falta de una solución mejor. Ya que no puedo dar cuenta de la transformación exacta de mi pasión por A., día a día, sino sólo detenerme en algunas imágenes, aislar algunas manifestaciones de una realidad cuya fecha de aparición —como sucede en historia general— no se puede definir con certeza.