tu formación, gástate miles de dólares al año en aprender a hackear: tu economía, tu salud, tu desarrollo personal. Gástate miles como si dependiera tu vida de ello, porque así va a ser.
Para ganar más, hay que valer más y para valer más hay que aprender más. En este mundo cambiante, el que aprende sale adelante; y el que no, es engullido por una implacable maquinaria que devora a sus abejas obreras.