ecología política posmoderna se funda en una ontología de la diferencia: en la diferencia ontológica –entre lo real y lo simbólico, entre el ser y los entes, la diferencia sexual–, que en la modernidad se ha desdoblado en el dualismo entre objeto y sujeto, mente y cuerpo, sociedad y naturaleza. La ecología política de la diferencia no vislumbra la emancipación como la eliminación de tales diferencias, sino a través de la construcción de una nueva racionalidad que las comprenda: una racionalidad ambiental forjada en el plano de una ontología política.