Desde pequeña ella había demostrado tener un carácter fuerte, que es el rasgo que tienen en común las personas que se labran la vida con su propio esfuerzo. Sabía sobrellevar todas las cosas que le ocurrían y la diligencia formaba parte de su naturaleza. Ponía lo mejor de sí en sus papeles de hija, hermana, esposa, madre, sustentadora del hogar y hasta como uno de los tantos pasajeros del metro.