Aprovecha el tiempo presente —repitió Keating—. ¿Por qué escribe eso el poeta?
—¿Porque tiene prisa? —dijo al azar un alumno, provocando nuevas risitas.
—¡No, señores! ¿Alguna otra sugerencia? Pues bien, porque todos nosotros en tanto que existimos estamos condenados a que se nos coman los gusanos —